El oxígeno disuelto del agua de riego es una variable real y gestionable. Y casi nadie la mide.

El agua se asume como un recurso dado. Pero su oxígeno disuelto incide en cómo responde el riego, en los problemas que se repiten cada temporada y en la producción final. En Nanosud lo elevamos y lo mantenemos estable —en tu sistema de riego actual— con nuestra tecnología de nanoburbujas de oxígeno.

El problema: una variable que no se gestiona

Esa variable no se ve, pero sus efectos sí. Aparecen como goteros que se tapan y vuelven a taparse a las pocas semanas. Como agua de pozo que, por su origen, llega con bajo oxígeno disuelto. Como mantención que no baja, riego que pierde uniformidad sin que nadie lo note, estrés de calor en las semanas que definen la cosecha, o fruta que pierde condición en el viaje a destino.

Cada uno se atiende por separado, con su propio protocolo y proveedor. Pero buena parte de ellos comparte el mismo origen: el oxígeno disuelto del agua de riego. Y como nadie lo mide, se asume como dado en vez de gestionarlo. Cuando se mide, casi siempre tiene algo concreto que decir sobre lo que ocurre aguas abajo.

La solución: subir el oxígeno disuelto, y mantenerlo, con nanoburbujas

No basta con agregar oxígeno al agua: hay que lograr que permanezca disuelto y llegue hasta la raíz. Ahí está la diferencia de las nanoburbujas frente a la aireación convencional.

En Nanosud acondicionamos el agua de riego con nuestra tecnología de nanoburbujas de oxígeno: un método de cavitación controlada por mezcla estática, de origen holandés, que genera nanoburbujas estables de tamaño aproximado entre 70 y 100 nm —miles de veces más pequeñas que un grano de sal—. Por su tamaño y su carga superficial negativa (ζ-potencial), no ascienden ni escapan a la superficie como una burbuja común: permanecen suspendidas en el agua por largos períodos, sobresaturan el oxígeno disuelto y lo sostienen a lo largo del sistema de riego, hasta la zona radicular.

Además, su acción no es solo química. La altísima concentración de nanoburbujas ejerce un efecto físico, como una lija, en el interior de las líneas y los goteros: remueve el biofilm ya formado y dificulta que se vuelva a formar. Así, la tecnología no solo oxigena el agua: ayuda a mantener limpio el propio sistema de riego.

El resultado es un agua que ingresa al riego más oxigenada y estable, y que mantiene esa condición donde la planta efectivamente la usa: en la raíz. Se integra a tu sistema de riego tecnificado actual, sin rediseñarlo.

Los beneficios: el oxígeno es la puerta de entrada; las nanoburbujas hacen el resto

El beneficio no se limita al oxígeno y sus efectos directos. Por ser nanoburbujas —y no aireación convencional—, la tecnología aporta una segunda capa de beneficios que el oxígeno por sí solo no explica.

  • Raíces más sanas y activas: oxígeno disponible de forma sostenida en la zona radicular favorece el desarrollo y la actividad de la raíz.
  • Mejor absorción de nutrientes: una raíz bien oxigenada absorbe con más eficiencia.
  • Suelo más vivo: se sostiene la actividad de los microorganismos benéficos del suelo, incluso bajo condiciones exigentes.
  • Ambiente menos favorable a patógenos de raíz: un entorno más oxidante es menos propicio para patógenos anaeróbicos como Pythium y Phytophthora.
  • Líneas y goteros más limpios: las nanoburbujas actúan sobre el biofilm por dos vías —la oxigenación y un efecto físico de “lija” dentro de las líneas y los goteros—, removiendo el biofilm formado y previniendo su formación. Eso reduce la obstrucción y la mantención correctiva del riego.
  • Menos químicos: al controlar el biofilm por esa doble vía, las nanoburbujas permiten reducir o incluso eliminar el uso de peróxido de hidrógeno para el control de biofilm en las líneas de riego.
  • Uso más eficiente del agua y la energía: más oxígeno útil disuelto por unidad de energía consumida.
  • Acción oxidativa y carga superficial activa: las propiedades de la nanoburbuja (oxidativa, electroquímicamente activa, reductora de la tensión superficial) abren efectos sobre la calidad del agua que una burbuja convencional no entrega.
  • Flexibilidad de gases: posibilidad de inyectar distintos gases (O₂, O₃, entre otros) según la necesidad del proceso.

Un agua de riego mejor oxigenada, medida y gestionada.

Casos: lo que aparece cuando se mide

Cultivo: Tomate, bajo invernadero

Riego / agua: Goteo, agua de pozo

Ubicación: Limache, Región de Valparaíso, Chile

Problema percibido: Resultados irregulares atribuidos a la mantención del riego —goteros tapados, lavados—. El agua se asumía como un insumo dado y no se medía

Lo que encontramos al medir: El agua llegaba al gotero con solo 3 a 4 ppm de oxígeno disuelto. Ese déficit, propio del agua de pozo, condicionaba el desarrollo de la raíz: no era un problema de mantención

Qué hicimos: Acondicionamos el agua de riego de una de las naves con la tecnología de nanoburbujas de oxígeno, manteniendo el resto del manejo igual al de las naves de comparación

Resultado: El oxígeno disuelto que llegaba a la planta pasó a 12–15 ppm. En una temporada adversa, la nave acondicionada cayó 8,1 % en rendimiento, frente al 14,5 % de las naves regadas directo del pozo

Impacto: Esa menor caída significó más de 9.000 kilos que la nave no dejó de producir, con una cosecha más pareja y menos peaks, más fácil de planificar en mano de obra y venta

Cultivo: Uva de mesa, variedad Sweet Globe

Riego / agua: Goteo; agua de canal de regadío almacenada en reservorio abierto. Campo abierto

Ubicación: Paine, Región Metropolitana, Chile

Problema percibido: En exportación, la fruta pierde peso, bayas y categoría en el viaje a destino. Se asume como parte del costo de exportar; el manejo se diseña para la cosecha, poco para el trayecto

Lo que encontramos al medir: Buena parte de la condición con que llega el racimo se decide antes, en el cuartel, en cómo llega el agua —y su oxígeno— a la raíz durante la temporada

Qué hicimos: Comparamos dos cuarteles equivalentes (mismo vigor, suelo y manejo); en uno acondicionamos el agua de riego con el sistema de Nanosud. Evaluamos a cosecha y tras 30 días en frío

Resultado: A cosecha, el racimo del cuartel tratado pesó más. Tras el frío, el cuartel sin tratar perdió por desgrane alrededor de un cuarto de sus bayas sanas; el tratado, tres veces menos

Impacto: La diferencia entre categorías de venta, en el mismo huerto y con el mismo manejo

Cultivo: Cerezas, exportación

Riego / agua: Goteo; agua de canal de regadío almacenada en reservorio abierto. Campo abierto

Ubicación: Rauco, Curicó, Chile

Problema percibido: En cerezas de exportación paga el calibre y el color; la condición del agua rara vez entra en ese análisis

Lo que encontramos al medir: El calibre y el color se definen temprano, mientras el fruto se forma —la misma etapa en que el oxígeno disuelto del agua de riego ya está influyendo, se mida o no

Qué hicimos: Tratamos el agua de riego de un cuartel con la tecnología de nanoburbujas de Nanosud y lo comparamos con otro de similares condiciones, sin tratar. Evaluamos a cosecha y tras tres semanas en frío

Resultado: Prácticamente se triplicó la proporción de fruta con la coloración caoba más exigida para exportación, con más cerezas por sobre el umbral de calibre que paga el premio

Impacto: La diferencia entre categorías de venta, en el mismo huerto y con el mismo manejo

Cultivo: Arándano, cerca de 150 hectáreas

Riego / agua: Goteo, alimentado desde un reservorio de riego

Ubicación: Perú

Problema percibido: Cada temporada, alta turbiedad y presencia de algas en el reservorio; aguas abajo, biofilm en las líneas, obstrucción de goteros y mayor mantención

Lo que encontramos al medir: El agua salía del reservorio con bajo oxígeno disuelto y alta carga de algas y sólidos, y esa condición se propagaba por todo el sistema de riego, hasta la raíz

Qué hicimos: Instalamos un sistema autónomo de Nanosud que recircula y acondiciona el agua del propio reservorio

Resultado: El oxígeno disuelto aumentó y las algas y la turbiedad disminuyeron de forma marcada. Como la operación ya medía esas variables, la mejora quedó corroborada en sus propios registros

Impacto: El agua ingresa al riego más limpia, oxigenada y estable; menos biofilm, menos lavado de filtros y menos mantención correctiva aguas abajo

Cultivo: Tulipán de corte, en hidroponía

Riego / agua: Hidroponía; agua de pozo

Ubicación: Valdivia, Chile

Problema percibido: Resultados irregulares que se atribuían siempre al lote de bulbos. El agua de pozo se asumía adecuada tras años de uso y nunca se había medido

Lo que encontramos al medir: En hidroponía el agua es el sustrato donde vive la raíz, y su oxígeno disuelto es crítico. Al medir el agua, el diagnóstico cambió: el factor no considerado estaba ahí

Qué hicimos: Acondicionamos el agua con la tecnología de nanoburbujas de oxígeno, sin cambiar el manejo ni el lote de bulbos

Resultado: Los primeros cambios se observaron en el enraizamiento de los bulbos; luego, en el vigor de la planta y en la calidad de la flor

Impacto: Un factor que se atribuía al bulbo estaba en el agua; gestionar su oxígeno disuelto mejoró el desarrollo donde antes se buscaba la causa en otro lado

Cultivo: Pimiento rojo, bajo invernadero, producción en sustrato

Riego / agua: Goteo, agua de pozo

Ubicación: Zelanda, Países Bajos

Problema percibido: Estrés de la planta en las semanas de calor, abordado desde el clima, la nutrición y la variedad; el oxígeno del agua no entraba en el análisis

Lo que encontramos al medir: A lo largo del trayecto, el oxígeno disuelto del agua se consume (biofilm y carga biológica del sistema) y el calor acelera esa pérdida; el agua llegaba a la raíz con menos oxígeno justo cuando más se necesita

Qué hicimos: La operación trabaja con dos reservas de agua de riego al día; acondicionamos una con el sistema de Nanosud y mantuvimos la otra sin tratamiento, con el mismo cultivo, variedad y manejo

Resultado: En la reserva tratada, el oxígeno llegó a niveles más altos y más estables hasta el gotero, incluso en días de calor; plantas más firmes, mejor desarrollo apical y mayor tolerancia al calor, con efecto en la producción de las últimas semanas del período cálido. Permitió, además, reducir a la mitad el uso de peróxido de hidrógeno sin perder calidad de agua

Impacto: Una variable que no se gestionaba —el oxígeno del agua— resultó incidir en un estrés predecible que se repite cada temporada

Cultivo: Rosas premium (flor de corte)

Riego / agua: Goteo, en invernadero; agua principalmente de lluvia almacenada en tranque abierto

Ubicación: Nemocón, Cundinamarca, Colombia

Problema percibido: La calidad se gestiona en tres frentes separados —suelo, riego y postcosecha—, con equipos y protocolos distintos; rara vez se considera que compartan una causa

Lo que encontramos al medir: Los tres frentes responden a la misma variable: la condición del agua y su oxígeno

Qué hicimos: Con la tecnología de Nanosud, contrastamos la temporada con tratamiento frente a la anterior sin él, en un año excepcionalmente lluvioso con el suelo cerca de saturación

Resultado: El efecto se manifestó en los tres frentes a la vez: en el suelo, las bacterias del nitrógeno mantuvieron actividad incluso con el suelo saturado; en el riego, el oxígeno disuelto del agua superó el triple respecto al de origen; en postcosecha, se redujeron fuertemente los episodios de necrosis asociados al agua y la flor llegó más sana

Impacto: Una misma intervención sobre el agua incidió en vigor, sanidad y postcosecha —tres frentes que se gestionaban por separado

Cultivo: Arándano, variedad Biloxi, exportación

Riego / agua: Goteo; agua de regadío almacenada en reservorio abierto

Ubicación: Norte del Perú

Problema percibido: El rendimiento se asocia a la variedad, la poda y la nutrición; pocas veces a la calidad del agua que entra cada día por el gotero

Lo que encontramos al medir: Un único buen año no prueba nada; el efecto del agua se ve al repetir el resultado con un control en paralelo

Qué hicimos: Monitoreamos dos temporadas completas; en una parcela acondicionamos el agua de riego con el sistema de Nanosud y mantuvimos otra, con el mismo manejo, como referencia

Resultado: El oxígeno disuelto del agua acondicionada fue más del doble que el del agua sin tratar; raíces más sanas, mejor absorción y una descompactación progresiva del suelo; el rendimiento aumentó en ambas temporadas, y más en la segunda (efecto acumulativo)

Impacto: La consistencia en dos temporadas y las mejoras medibles en el suelo validan, en este cultivo, el impacto de un agua de riego mejor oxigenada

Cultivo: Fresas y pepinos, bajo invernadero, en sustrato/tierra

Riego / agua: Goteo, agua de pozo

Ubicación: Limburgo, Países Bajos

Problema percibido: En casi todos los invernaderos, el agua de riego solo se mide cuando algo ya falló; antes, se da por adecuada y no figura entre las variables que se revisan

Lo que encontramos al medir: Con la regulación europea restringiendo fitosanitarios, en lugar de buscar el siguiente producto, el productor se concentró en lo que ingresa antes que todo al cultivo —el agua— y empezó a medirla cada dos semanas, comparando agua tratada y de referencia

Qué hicimos: Acondicionamos el agua de riego con la tecnología de nanoburbujas de oxígeno; el seguimiento fue propio, constante y quincenal

Resultado: El agua tratada mantenía más oxígeno disuelto, lo que mejoró la absorción de los bioestimulantes y permitió reducir la fertilización sin perder vigor; menor incidencia de Pythium y Phytophthora y un sistema más limpio, incluso con el uso de bioestimulantes

Impacto: Los resultados en fresa llevaron al productor a extender el sistema al pepino, varias hectáreas adicionales; el agua dejó de ser un insumo fijo y pasó a ser una variable de manejo, medida y ajustada

Cómo se implementa en tu operación

Se integra a tu riego actual como un módulo, sin rediseñar la instalación (plug-in a líneas y estanques existentes).

Mínima mantención: sin membranas, sin electrodos, sin piezas móviles que se desgasten; se planifican limpiezas preventivas según horas de operación.

Se mide: definimos KPIs antes/después (oxígeno disuelto, estado de las líneas, uniformidad, los indicadores que ya sigues) para que el impacto sea verificable en tus propios registros.

Acompañamiento de ingeniería: dimensionamiento y seguimiento según tu cultivo y tus ventanas de operación.

Preguntas frecuentes (Agricultura y horticultura)

¿Por qué se me tapan los goteros y vuelven a taparse a las pocas semanas?

Buena parte de la obstrucción no son solo partículas que un filtro retiene: es biofilm, una película biológica que se desarrolla dentro de las líneas, alimentada por la carga orgánica del agua y por la falta de oxígeno. Las nanoburbujas de oxígeno actúan sobre esa condición por dos vías: elevan el oxígeno disuelto (un ambiente menos propicio para el biofilm) y, por su altísima concentración, ejercen un efecto físico, como una lija, dentro de las líneas y los goteros, que remueve el biofilm formado y previene su formación. Así el sistema se ensucia más lentamente y baja la mantención correctiva.

El agua de pozo, por su origen, suele llegar con bajo oxígeno disuelto, y ese déficit condiciona el desarrollo de la raíz. Acondicionarla con nanoburbujas de oxígeno eleva el oxígeno disuelto y lo mantiene estable hasta la zona radicular.

Un ambiente radicular más oxigenado y oxidante es menos favorable para patógenos anaeróbicos como Pythium y Phytophthora. Las nanoburbujas de oxígeno ayudan a generar esa condición, complementando el manejo fitosanitario.

Una raíz bien oxigenada absorbe con más eficiencia. Al sostener el oxígeno disuelto en la zona radicular, las nanoburbujas favorecen la absorción de nutrientes por parte de la planta.

Sí. En hidroponía el agua es el sustrato donde vive la raíz, y el oxígeno disuelto es crítico para su actividad. La tecnología sostiene niveles altos y estables de oxígeno disuelto en el agua del sistema.

En los casos medidos, una raíz más fortalecida durante la temporada se asoció a mejoras en atributos como calibre y color, y a fruta que llega en mejor condición tras el frío. El resultado depende del cultivo y del manejo; lo que la tecnología aporta es una mejor condición del agua de riego.

Al mantener el agua más oxigenada y con menos biofilm —por la oxigenación y por el efecto físico de las nanoburbujas sobre el biofilm—, en las líneas de riego es posible reducir o incluso eliminar el uso de peróxido de hidrógeno para su control.

Sí. Se integra como un módulo a tu riego tecnificado existente, sin rediseñar la instalación.

¿Sabes con cuánto oxígeno llega tu agua a la raíz?

El primer paso es medir. Revisamos juntos tu situación y vemos qué aporta la tecnología en tu caso.

Aplicaciones Nanosud

Aplicamos tecnología de nanoburbujas donde el agua es clave. Elige tu industria y descubre beneficios concretos.

Acuicultura

Más oxígeno y agua más estable en cultivo y operaciones.

Agricultura y Horticultura

Suelo más vivo y fruta de mejor calibre

Ganadería Intensiva

Agua más limpia, animales más sanos

Minería

Mayor recuperación y mejor manejo de agua.

Tratamiento de agua

Menos DBO/DQO, y mayor eficiencia energética.

Lagos y estanques

Piscinas, spas, lagos y estanques más claros y estables.